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Lector

Guardar algo es solo la mitad. El Lector es donde de verdad lees lo que guardaste —los artículos que capturaste, los newsletters que reenviaste, los videos que mandaste— y subrayas ahí mismo los pasajes que te llegan.

Ábrelo desde Lector en la barra lateral, o en app.usebecoming.com/reader.

El Lector reúne todo aquello de lo que Becoming tiene el texto completo:

  • Artículos que guardaste enteros: desde la extensión, desde el menú Compartir de tu celular o con Guardar un enlace.
  • Newsletters que llegaron a tu dirección de Becoming.
  • Videos, que se leen como transcripción junto al reproductor.
  • PDF que importaste, una vez que se extrajo su texto.

Los libros no están aquí. Un libro de Kindle o de Goodreads llega como subrayados, no como un texto que Becoming pueda mostrarte, así que esos viven en tu biblioteca.

La pantalla tiene tres partes: Seguir leyendo retoma lo que tenías abierto, A continuación es todo lo que espera, y Terminados hace poco es lo que ya recorriste. Cada fila trae una estimación: 12 min, o Quedan 4 min si vas por la mitad.

Cuando no queda nada, el Lector te lo dice en vez de mostrarte una lista vacía. Lo que guardes después va llegando ahí solo.

Abre cualquier cosa de la cola y ocupa toda la pantalla: sin barra lateral, sin adornos, solo la lectura.

Selecciona cualquier pasaje para guardarlo. Aparece una pequeña barra con:

  • Subrayar — guarda la selección en tu biblioteca, tal cual está escrita.
  • Copiar — la lleva al portapapeles sin guardarla.

Un subrayado que haces aquí es tuyo, sacado de la página, así que nunca cuesta créditos de IA: igual que subrayar con la extensión.

Todo lo que guardaste de una lectura queda en su cajón de subrayados, para que veas lo que marcaste sin tener que volver a buscarlo.

Haz clic en un pasaje que ya subrayaste y aparece a su lado una pequeña barra de íconos:

  • Copiar — lleva el pasaje al portapapeles.
  • Compartir — crea una imagen con él, o copia su texto. Consulta Compartir un subrayado.
  • Eliminar — quita el subrayado. Becoming te pregunta antes.

Haz clic en cualquier otro lugar, o presiona Escape, para cerrar la barra. En un video, hacer clic en una línea de la transcripción sigue llevando el video a ese momento.

El video se reproduce arriba y la transcripción va debajo. Toca cualquier línea para llevar el video ahí, y usa Ir al momento actual para traer la transcripción a lo que se está reproduciendo. Activa Desplazar transcripción y te sigue sola.

Un subrayado que tomas de la transcripción conserva el momento del que salió.

El Lector puede leerte en voz alta un artículo, un newsletter o un PDF, en la web y en la app de Becoming para iPhone y Android. En la app también lee la transcripción de un video; en la web, los videos todavía no.

Todo empieza con Escuchar, el botón de reproducir que está arriba de la página. La lectura arranca en el párrafo que tienes en pantalla, no desde el principio, y la frase que se está leyendo queda marcada mientras la página avanza para seguirla. La marca solo te indica por dónde va; no guarda nada. Si te desplazas para mirar otra parte, Volver a la frase te lleva de nuevo a ella, y Desde aquí retoma la lectura en el texto que está en el centro de la pantalla. Para empezar en un punto concreto, selecciona un pasaje y elige Escuchar desde aquí.

El reproductor, en la parte de abajo, tiene:

  • Reproducir y Pausar.
  • Frase anterior y Frase siguiente, para retroceder o adelantarte.
  • El botón de velocidad, de 0,75× a 2×.
  • Subrayar frase, que guarda como subrayado en tu biblioteca la frase que se está leyendo, igual que si la seleccionaras. Como todo subrayado que haces tú, nunca cuesta créditos de IA.

Para terminar, cierra el reproductor o elige Dejar de escuchar, que aparece donde estaba Escuchar.

En la app sigue sonando con la pantalla bloqueada, así que puedes guardar el celular en el bolsillo, y los controles aparecen en la pantalla de bloqueo. En la web, las teclas multimedia de tu teclado y los controles multimedia del navegador sirven para reproducir, pausar y saltar de frase.

La escucha funciona con textos en inglés y en español. Si el texto está en otro idioma, el Lector te avisa que todavía no puede leerlo en voz alta.

La escucha tiene su propia asignación mensual, aparte de los créditos de IA, así que nunca los gasta. Solo cuenta el audio nuevo: volver a escuchar lo que ya escuchaste no cuesta nada. La asignación se renueva el 1 de cada mes y el tiempo que no usas no se acumula. Cuánto trae cada plan está en Planes y facturación, y cuánto te queda lo ves en Ajustes, en Escucha.

Si se te acaba el tiempo, el audio que ya está hecho se sigue reproduciendo. El audio nuevo espera a que se renueve o, si estás en una prueba, a que elijas un plan.

Leer hasta el final marca una lectura como Leído y la manda a Terminados hace poco: no tienes que hacer nada. También puedes decidirlo tú:

  • Marcar como leído.
  • Quiero leer — en una lectura que ya terminaste, la devuelve a la cola para leerla otra vez desde el principio.
  • Archivar — sácalo de la cola sin eliminarlo. Desarchivar lo devuelve.

Archivar conserva la fuente y todos sus subrayados. Solo despeja la cola.

Son los mismos estantes que tu biblioteca muestra en cada fuente: Quiero leer, Leyendo, Leído y Archivado. Abrir una lectura y avanzar un poco la pasa a Leyendo; terminarla, o marcarla como leída, la pasa a Leído. Consulta Explorar tu biblioteca.

Visualización ajusta cómo se lee la página y recuerda lo que elijas:

  • Tamaño del texto.
  • Modo oscuro, para leer de noche.
  • Desplazar transcripción, en los videos.

“No tenemos el contenido completo de esta fuente, así que solo se muestran sus subrayados.” Algunas fuentes llegan como subrayados, sin cuerpo: un libro de Kindle, o una página web que guardaste seleccionando un pasaje en vez de la página entera. No hay nada que leer, así que el Lector se salta la vista de lectura.

“3 subrayados no están en este texto — guardados, no perdidos.” Un pasaje que no se encuentra en la página se señala en vez de descartarse: puede que la cita se haya parafraseado al extraerla, o que la página haya cambiado desde que la guardaste. El subrayado se conserva igual; lo único que no se puede es marcarlo en su lugar.